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Mes petits: Trois
pi pi
Avec le permis et le perdon de mon
ami Ussía. ¡Grande merde!, sur le terroir germanique, les «pépé» fils de
la Repúblique, de la grandeur, de la egalité y de la fraternité han
apeado del Mundial de Fútbol aux petits enfants espagnols de la marée
rouge. Al decir de los aficionados y de muchos comentaristas, los
gabachos (unos abuelillos) estaban para pocos trotes, pero dieron a los
españoles de Luis Aragonés (nos hubiese hecho falta une Agustine de
Aragón) un repaso de pere y muy señor mío en Hannover. Porque sobre el
campo de juego les grands parents gauloises tuvieron poca fraternité con
les jeunes españoles. Cochons, que son unos verdaderos cochons y que me
perdonen los autentiques porcs por la comparatión.
¡Grande merde!, se acabó el mundial pour nous. Et je me demande, ¿en qué
vamos a penser a partir de ahora? Porque las dos dernieres semaines todo
ha girado en torno al Mundial. Se ha acabado le cholle pour Polanco y
para los de la Sexta, porque las cosas no son lo mismo sin los
«rojillos» correteando por los campos germanos. Y, ¿qué pasa ahora con
monsieur le President Zapatero? Yo no sé si esto es una señal clara de
que se ha acabado ya su buena etoile. También es mala suerte que nos
hayan echado del Mundial un equipo de abuelillos, a los que llaman más
allá de los Pirineos «pépé». Estoy seguro de que detrás de ello se
encuentra una maniobra orquestada por los pépé españoles (Rajoy, Acebes
y Zaplana, sobre todo) que de patriotas tienen muy poco, aunque se les
llene la boca de repetir la palabra patrie hasta la saciedad.
Y digo yo que PZ debería estar un poco preocupado porque, aunque las
vacaciones y el paréntesis veraniego están a la vuelta de la esquina (de
hecho muchos ciudadanos comenzarán mañana su periodo de asueto), nos
puede dar por volver a pensar en los problemas que tenemos y que han
estado aparcados durante los últimos días: que si continúa subiendo el
precio de la maison (un 16 por ciento en el primer trimestre) a pesar de
las medidas (o gracias a ellas, nunca se sabe) puestas en marcha por la
ministra Trujillo; durante les vacances nos vamos a gastar un dineral en
combustibles; el precio del pollo, alimento muy socorrido en verano,
está por las nubes; ha aumentado la morosidad de las empresas y ésa sí
que es una señal preocupante; Gobierno y PP no se ponen de acuerdo sur
asuntos importantes, mientras crece y crece el abismo que los separa; la
inseguridad ha creado alarma social; los de ETA lancent des ruades en
los cristales de la Audiencia Nacional y, peut etre, siguen cobrando el
impuesto revolucionario, la inmigración descontrolada no descansa....
Y, encima, llegan les «pépé» fils de la Repúblique,
grandísimos cochons y se font trois pi pi, trois, sur les petits enfants
espagnols. Grande merde. ¡Zapatero, dimisión!
César
LUMBRERAS
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