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NARROS DEL CASTILLO

Este templo, ubicado en la localidad de Narros del Castillo, está dedicado a Santa María del Castillo y estuvo fortificado, como su nombre y emplazamiento indican, quedando bastantes restos de cal y argamasa de la fortificación. Estos restos de la muralla antigua y del castillo sirven actualmente para delimitar el atrio de la iglesia, el cual debió plantearse como recinto defensivo.

Posee una magnífica cabecera de la que se mantienen los tramos rectos y curvo, junto con el comienzo de lo que fue la decoración de los muros de sus naves.

El ábside es poligonal y está bellamente decorado, exteriormente, todo él con arquerías de ladrillo. El tramo del presbiterio se encuentra tapado al exterior por la sacristía, pero en el tramo sur, en el primer cuerpo, hay tres arcos ciegos doblados, enmarcados por alfiz en recuadros independientes. Este motivo se repite en el segundo cuerpo. Está dividido, el ábside, en tres cuerpos de vanos bellamente decorados por arquerías dobladas y enmarcadas en alfiz, que van decreciendo en altura, y se separan por impostas a sardinel, menos en el último cuerpo que se remata con un friso de esquinillas.

En la zona exterior de los muros laterales de las naves, auténtica novedad, tiene una decoración de arcos semicirculares entrelazados, parecidos a los del Cristo de La Luz de Toledo. Viene a continuación un cuerpo de ladrillo, dividido en recuadros mediante hileras verticales de ladrillo que imitan pilastras.

La nave central está cubierta con una armadura ochavada de par y nudillo con dobles tirantes, en la que destaca un magnífico almizate con grandes ruedas.

El sotocoro es muy bello con una riquísima viga frontal que además de soportar la estructura, separa un cuerpo volado del coro del impresionante taujel en el que se acumulan lazos ataujerados, cintas y unos deliciosos racimos de mocarábe.

En la última restauración, al quitar los contrafuertes de la cabecera, se han descubierto tendeles salientes y bordeados, así como una constante labor de enfoscado en las enjutas del primer orden de arcos. Por el interior también se ha descubierto un orden de trece esbeltas arquerías.