Alfonso VIII el Noble
Sancho III el Deseado. Libro de Estampas de los Reyes

Nace en el año 1155.

Primer y único hijo del rey castellano Sancho III el Deseado y doña Blanca de Navarra, que fallece en el parto y es enterrada en Nájera.

Es, por tanto, sobrino del leonés Fernando II, hermano de Sancho III.

1158. Fallece su padre y el reino se ve acuciado por el enfrentamiento entre las poderosas familias castellanas de Los Castro y los Lara.

Sepulcro de doña Blanca de Navarra. Monasterio de Santa María la Real (Nájera)
Escudo de los Castro

Quedan nombrados como Custodio del Rey don Gutiérrez Fernández de Castro, y como Regente don Manrique de Lara.

Pero Los Lara no aceptan la custodia de Los Castro, maniobran astutamente y consiguen que Gutiérrez Fernández les entregue al pequeño rey, en la persona de García García de Aza (a la sazón tío de don Manrique de Lara), con la promesa de devolverlo en cuanto así lo requiera. El pequeño Alfonso vive unos meses en Aza.

Obviamente, no será así, y comienza un período de guerra civil entre ambas poderosas familias con multitud de conflictos a lo largo de todo el territorio castellano.

1159. En este contexto se producen las agresiones de los reinos rivales de Navarra y León, aprovechando la guerra civil nobiliaria y su minoría de edad. Fernando II, aliado de Los Castro, entra en Burgos.

Sancho VI de Navarra consigue anexionar a su reino los territorios de Logroño llegando hasta Briviesca.

Los Lara preocupados por la relativa proximidad de las huestes de Fernando II, deciden trasladar al joven rey que se encuentra en Aza, a territorio soriano, considerado más seguro.

En Soria el rey leonés está a punto de hacerse con él, no consiguiendolo por la "fidelidad de algunos caballeros castellanos".

1162. El rey leonés ocupa Segovia y Toledo. Don Manrique de Lara muere en el ataque a Huete. Los Lara se repliegan y ante el cariz de los acontecimientos deciden entregar al joven Alfonso a su tío Fernando, hasta que cumpla 14 años.

Escudo de los Lara
Ruinas del castillo de San Esteban de Gormaz

1163. Pero conocidas las intenciones del leonés de hacer de Alfonso su vasallo, lo trasladan hasta el Castillo de San Esteban de Gormaz, bajo la protección de Pedro Núñez.

Desde allí, siempre perseguidos por Fernando II, es trasladado hasta Atienza, y poco después a Avila.

Su minoría de edad será defendida principalmente por los leales caballeros y por el obispo Sancho Blázquez Dávila, dando a la ciudad el sobrenombre de "Avila de los Leales".

El joven Alfonso vivirá en Avila desde los 9 hasta los 13 años.

1169. El 11 de noviembre es armado caballero en el Monasterio de San Zoilo (Carrión de los Condes).

Con catorce años de edad, pasa a reinar efectivamente sobre Castilla.

Su primera intención es recuperar los territorios perdidos durante su minoría de edad.

1170. Para ello, establece una alianza con Alfonso II de Aragón, llamado el Casto.

En agosto, estando en Zaragoza con el rey aragonés, envía a Burdeos, una embajada de obispos, condes y ricos hombres de Castilla, al objeto de traer a su futura esposa Leonor Plantagenet, hija del Rey de Inglaterra, Enrique II y hermana de Ricardo Plantagenet, más conocido como Ricardo Corazón de León.

El desposorio se celebra con asistencia del Rey de Aragón, y se escoge como lugar Tarazona, ciudad episcopal aragonesa en frontera con Castilla.

El rey cuenta con 15 años y su flamante esposa con 9.

Alfonso II de Aragon (El Casto)
Grabado en el que aparecen Alfonso VIII y Leonor Plantagenet

De este matrimonio nacerán:

  • Don Enrique (que le sucederá)
  • Doña Berenguela declarada sucesora al reino y casada con Alfonso IX (Rey de León en 1197)
  • Doña Urraca casada con Alfonso II de Portugal
  • Doña Blanca mujer de Luis VIII (Rey de Francia)
  • Doña Leonor casada con Jaime I de Aragón

1173. En el verano, junto al rey aragonés Alfonso II, ataca a su tío Sancho VI el Sabio de Navarra, para desocuparlo de las tierras que le habían sido usurpadas durante su minoría de edad.

Alfonso VIII logra vencer a su tío Sancho, persiguiéndolo hasta Pamplona, y recuperando las tierras que le habían sido usurpadas.

1177. Una vez cristalizada la alianza con el poderoso Reino de Aragón, Alfonso VIII se fija en su gran objetivo: extenderse hacia el sur a costa de los territorios musulmanes.

El primer gran objetivo es la ciudad de Cuenca, cuyo asedio comienza el 6 de enero y finaliza con la capitulación y entrega de las llaves de la ciudad, el 21 de septiembre de 1177.

1179. Aragón y Castilla establecen el Tratado de Cazorla, mediante el cual se trazan las fronteras entre ambos reinos y el reparto de los territorios bajo control almohade.

Según dicho tratado, el Reino de Aragón tendrá prioridad en la conquista de Castellón, Valencia hasta Alicante. El resto del territorio será competencia exclusiva de Castilla.

1183. En cuanto al Reino de León, firma el tratado de Fresno-Lavandera con Fernando II, por el cual el leonés se compromete a romper el tratado de no agresión que tiene con los almohades atacando sus plazas.

Sancho VI el Sabio. Retrato existente en el Salón del Trono. Diputación Foral de Navarra.
Fernando II de Leon

Además establece un período de estabilidad y buenas relaciones entre ambos reinos, hasta el punto de que el monarca castellano arma caballero al rey leonés, en la Curia de Carrión (1188).

1194. Renacidas nuevamente las hostilidades, se firma el Tratado de Tordehumos (20 de abril), por el cual castellanos y leoneses acuerdan una tregua de 10 años para acabar con sus enfrentamientos fronterizos.

Alfonso VIII ya tiene las manos libres para dirigirse al sur. Las incursiones cristianas llegan hasta Sevilla de la mano del arzobispo Martín López.

Estas incursiones irritan sobremanera al emir almohade Yaqub Ben Yusuf, quien avanza con un gran ejército.

1195. El monarca castellano se atrae a los demás monarcas cristianos peninsulares a su causa, pero mientras se encuentra con su ejército en la localidad de Alarcos, le sobreviene encima el ataque del poderío musulmán.

En Alarcos sufre una estruendosa derrota. Su caballería está a punto de ser completamente aniquilada, y consigue salvar la vida de puro milagro. Los almohades prosiguen su marcha y toman el Castillo de Calatrava (cuyos defensores son pasados a cuchillo).

Alfonso IX de Leon temiendo represalias de Alfonso VIII pacta con los almohades y con el Reino de Navarra.

1196. Los leoneses siembran el terror por Tierra de Campos. Los navarros hacen lo propio por Soria y Almazán. Por el sur los almohades toman otros castillos y poblaciones llegando hasta Guadalajara y sitiando la ciudad de Toledo.

Alfonso VIII establece una alianza con Aragón y Portugal.

Concentra sus ejércitos en Avila y avanzan impetuosamente hacia el norte, devastando cuanto encuentran a su paso, llegando rápidamente hasta Leon. Astorga queda cercada y llegan a internarse en El Bierzo.

Alfonso VIII. Jardines de la Plaza de Oriente. Madrid
Doña Berenguela hija de Alfonso VIII. Estatua sita en el Parque del Retiro (Madrid)

1197. Se produce un contraataque leonés que consigue recuperar algunas plazas perdidas el año anterior. Pero castellanos y aragoneses realizan una acción definitiva ocupando Zamora y Salamanca mientras el ejército portugués ocupa Tuy y Pontevedra.

Los almohades se retiran y Alfonso VIII impone la paz al rey leonés, casándolo con su hija Berenguela y obligando a Alfonso IX a entregar algunos castillos y plazas.

El parentesco entre ambos cónyuges facultará posteriormente al Papa Inocencio III a declarar no válido el matrimonio, lo que deshace el acuerdo de paz y promueve de nuevo los enfrentamientos por algunas plazas fronterizas incluídas en la dote de Berenguela.

1200. Invade Navarra, quedándose con vascongadas, que desde entonces quedan incorporadas definitivamente a la corona de Castilla.

A partir de este momento comienza a preparar cómo y cuándo devolver el golpe recibido en Alarcos.

Para lograr este propósito, establece treguas de paz y acuerdos con el resto de los reyes cristianos.

1210. En diciembre por mediación del Arzobispo de Toledo, consigue lograr de Inocencio III la categoría de cruzada contra los almohades, concediendo indulgencias plenas a quienes tomen parte en la operación. Numerosos cruzados llegan desde Europa, principalmente desde Francia.

Posteriormente en una bula de marzo del año 1211, el Papa amenaza con excomulgar al que ose atacar a cualesquiera de los reinos cristianos inmersos en la cruzada.

Sin embargo, su primogénito Fernando (quien espera ansiosamente cruzar sus primeras armas con los musulmanes), muere ese mismo año. Este hecho sume al rey Alfonso en una gran tristeza y únicamente piensa en la lucha contra los árabes..

El Papa Inocencio III.
Castillo de Calatrava la Nueva.

La expedición parte desde Toledo.

Tras las primeras conquistas por la avanzadilla cruzada, se pasan a cuchillo los defensores, y se cometen todo tipo de excesos por los ultrapirenaicos, con gran pesar del monarca castellano.

Al llegar todo el ejército cristiano a Calatrava, los cruzados son partidarios del asalto por la fuerza, pero Alfonso VIII consigue la rendición de la plaza y respetar la vida de los que la defienden. Ello se traduce en un importante abandono por parte de los cruzados venidos de allende Los Pirineos.

A pesar de todo continuan, el Obispo de Narbona, el Rey de Navarra Sancho VII el Fuerte, de Aragón, Pedro II, así como numerosas Ordenes Militares.

Todos ellos se encuentran el 16 de julio de 1212 con el ejército almohade en la Nava de la Losa, vulgarmente Navas de Tolosa.

Dicen los cronistas que tras los primeros embites, Alfonso VIII que está a la expectativa con las tropas de refuerzo como solución de última necesidad, viendo el avatar del combate que se tuerce para sus tropas, le espeta antes de ordenar el último ataque, a Rodrigo Ximénez de Rada, Arzobispo de Toledo que estaba a su lado: "Arzobispo, vos y yo aquí muramos".

Dicho lo cual se lanza al ataque.

Las Navas de Tolosa. Obra de Van Halen.
Sello con el sepulcro de Alfonso VIII.

El resultado por todos conocido, es una gran victoria, quedando expedito el camino hacia el sur peninsular y el imperio almohade se derrumba definitivamente.

Desgraciadamente, cuando se dirige a Plasencia para entrevistarse con el Rey de Portugal, en la aldea de Gutierre Muñoz, cercana a Arévalo, el rey castellano cae gravemente enfermo y después de ser asistido por los Obispos de Palencia y Plasencia, muere el 6 de octubre de 1214, cuando cuenta con cincuenta y siete años de edad.

Es enterrado en el monasterio que fundara en Huelgas (Burgos).